Unidad l. Reseña.
Lectura y coherencia textual (análisis de un texto narrativo).
Los
autores proponen la Lingüística Textual para un reenfoque de las actividades de
análisis de texto en la enseñanza. Como modelo de aplicación de esa propuesta
se expone un caso de análisis textual de una nación en el que se localizan los
mecanismos de coherencia y se generan preguntas de control y ejercicios para
que el alumno desarrolle estrategias de lectura.
En este artículo los
autores realizan un análisis textual de una narración breve con la finalidad de
mostrar cuáles y cómo operan sus mecanismos de coherencia. Proponen, asimismo,
una batería de preguntas de control que puedan ser útiles en la detección de
problemas de comprensión derivados de la incompleta o deficiente realización
por parte del alumno de dichos mecanismos de coherencia. Las respuestas guiarán
al profesor en su tarea de ayuda al alumno en la elaboración de estratégicas
lectoras.
El
lenguaje escrito puede ser definido en dos sentidos: desde el punto de vista de
la representación gráfica o desde las propiedades lingüísticas. Desde esta
última perspectiva, utilizo «lenguaje escrito» en el sentido que lo hace
Blanche-Benveniste (1982), como «el lenguaje que se escribe». SO
textos (41 escritos en catalán y nueve escritos en castellano) producidos por
niños de entre cinco y nueve años fueron analizados utilizando un enfoque
distribucional, sintáctico y discursivo simultáneamente (Gars, 1983). Los
textos que se les pidió a los niños consistían en la reescritura de cuentos
tradicionales y no en una creación personal. Los resultados muestran que hay
dos tipos de regularidades: sintácticas, que consisten en una gran preparación
tanto de formas lexicales en el sujeto gramatical como de verbos de evento y
declarativos; y regularidades discursivas, que consisten en la diferenciación
entre introducción y resto de texto y la distribución entre evento y discurso
referido.
Así,
podemos decir que el texto es un lenguaje escrito y existe como complemento del
lenguaje hablado. A pesar que, todas las
personas no cuentan con habilidad para la escritura, ésta se puede desarrollar
a través de ciertos hábitos que permiten mejorar su calidad, con el fin de
facilitar la comprensión adecuada del mismo.
Los
modelos cognitivos del proceso de redacción muestran la complejidad de dichos
procesos y la dificultad del dominio de todos los conocimientos y habilidades
que requieren. De su análisis se desprende que los subprocesos y operaciones
que se llevan a cabo durante la redacción no son lineales, sino recursivos. Por
otra parte, muestran que escribir no consiste sólo en plasmar por escrito lo
que se piensa, sino que la escritura puede tener una función epistémica, puede
contribuir a la elaboración del pensamiento.
Sin duda, escribir es uno de los medios de comunicación más
útiles, pues a través del lenguaje escrito emitimos mensajes, registramos ideas
y le permite a un autor dejar plasmado un contenido para su oportuna lectura.
Sin embargo, a pesar de ser una de las formas de transmitir información
comúnmente utilizada por todos, muchas veces no le damos la importancia que
tiene. Entre los aspectos más relevantes, se puede destacar que con el medio
escrito se logra alcanzar a muchos destinatarios, que el mensaje llega a otros
individuos aunque no estén presentes, así como su permanencia en el tiempo,
pues es un sistema de comunicación a través de signos gráficos, transcritos o
impresos para ser transmitidos a otros que perdura, facilitando su lectura en
cualquier momento.
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